Dejemos de echar la culpa al árbitro.

Desde hace algún tiempo, los contenidos que más espacio ocupan en los medios de comunicación deportivos, son aquellos en los que se habla de ROBO  por un supuesto complot arbitral por el cual todos los equipos de fútbol se sienten agraviados.

 

Llama la atención que el antiguo término “error arbitral” se ha convertido automáticamente en ATRACO (me pregunto si a todos estos periodistas les habrán atracado alguna vez y si sabrán el significado de la palabra), por no hablar que si ese complot existiese y todos se sienten perjudicados, la pregunta es ¿entonces a quién beneficia?

Empiezo con esta introducción como muestra de  que parece que en la sociedad se ha instaurado la excusa fácil en todos los niveles y aunque mal está que esto ocurra en las actividades más pasionales (como el fútbol), peor me parece que este hábito también se practique en el ámbito laboral.

Creo que todos los agentes que intervenimos en el proceso de diseño y ejecución de una cubierta abusamos también de las excusas y de echar la culpa al árbitro. Enumeremos algunos ejemplos de procesos susceptibles de incumplirse y pongamos debajo  las diferentes excusas que se pueden oír en la relación CLIENTE- CONTRATA- SUBCONTRATA- PROVEEDOR:

-Fecha de inicio y finalización de los trabajos que la contrata asegura al cliente:

CONTRATA (dirigiéndose al cliente justo antes de firmar el contrato):”No te preocupes que como mucho en 10 días estamos empezando tu trabajo y en 1 mes lo tienes todo acabado sin problema”

-Fecha de pago del cliente a la contrata:

CLIENTE (dirigiéndose a la contrata cuando acaba de escuchar esas fechas de finalización): “No te preocupes que nosotros pagamos sin problema y la semana siguiente de acabar los trabajos os emito el pago”

-Plazo de entrega que el proveedor confirma a la contrata:

PROVEEDOR (dirigiéndose a la contrata justo antes de hacer el pedido): “No te preocupes que empezamos a fabricar este tipo de panel mañana y la semana que viene lo tienes en obra sin problema”

-Disponibilidad de la documentación de la subcontrata para entrar en obra:

SUBCONTRATA (dirigiéndose a la contrata justo antes de adjudicarle la obra): “No te preocupes que tengo vigente toda la documentación que pide la ley porque siempre trabajo para la CONSTRUCTORA X (poner aquí el nombre de la constructora más grande que se os ocurra) y nunca tengo problemas.”

 

EXCUSA 1. PROVEEDOR A CONTRATA. 5 días después del plazo establecido para tener fabricado el material y sin rastro del mismo

PROVEEDOR: “Es que teníamos que recibir la bobina de Inglaterra (o de Italia o de algún otro país europeo) y el transporte se ha retrasado”.

 

EXCUSA 2. SUBCONTRATA  A CONTRATA, tras recibir ésta varios correos y faxes con la supuesta documentación requerida y comprobar que le faltan cursos o certificados vigentes desde hace años y requerirle que los consiga para poder entrar en obra.

SUBCONTRATA: “Es que no lo entiendo. Llevo años trabajando para CONSTRUCTORA X (la misma que habéis pensado antes y que curiosamente cuando esa contrata trabaja para ellos le exige más documentación de la obligatoria) y nunca tengo problemas (sí, sí, la misma frase que nos había dicho antes)”

 

EXCUSA 3. CONTRATA AL CLIENTE, tras pasar 3 semanas de la fecha de inicio establecido y no haber empezado el trabajo por ausencia de
material.

CONTRATA: “Es que trabajamos con una multinacional (?) y tienen sus fechas de fabricación porque la bobina de tu panel es especial pero no te preocupes que terminamos en la fecha que quedamos (??).

 

EXCUSA 4. CLIENTE A LA CONTRATA, 6 meses después de terminar los trabajos y no haber recibido ni un euro del pago al contado prometido y haberse perdido misteriosamente la factura unas cuantas veces.

CLIENTE: “Es que con la crisis está la cosa muy mal y no nos pagan nuestros clientes pero no te preocupes que en cuanto pueda te voy pagando poco a poco”

 

Sustituyamos las palabras PORTE, DOCUMENTACIÓN, MULTINACIONAL y CRISIS  por la palabra ÁRBITRO y los contextos arriba indicados por una rueda de prensa del ENTRENADOR X (el primero que se os ocurra) y veremos que son fácilmente intercambiables. Si nos creemos realmente que todos esos elementos ficticios nos perjudican a todos nosotros, ¿entonces a quién beneficia? Respuesta:  A NADIE.

 

Lamentablemente esta parodia lo que indica es la ausencia de liderazgo y sentido de responsabilidad que afecta directamente a la productividad y a la consecución de los objetivos acordados, sea el ámbito que sea. Tengamos un sentido de planificación auténtico, eliminemos de nuestro vocabulario las expresiones “sin problema” y “es que”,  seamos más posibilistas que voluntariosos y, sobre todo, dejemos de echar la culpa al árbitro para que “la casa por el tejado” sea sólo el nombre de este blog.

 

Antonio Bautista.

Categoría: Procesos y métodos
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