El valor del mínimo detalle

En la cadena productiva que se necesita para el montaje de cubiertas son muchos los procesos y agentes que intervienen, y el fallo de uno de ellos supone un fracaso, o por lo menos un retraso, sobre el plan previsto.

Generalmente en este blog incidimos en la importancia de cuestiones técnicas para la correcta ejecución de los trabajos pero el contratiempo en alguno de los procesos previos a ese paso puede dejar sin opción de aplicar tus conocimientos de montaje de cubierta. En todos los casos  se requiere una planificación de recursos en los que también  intervienen agentes externos como son, evidentemente, los fabricantes del material a instalar.

Lamentablemente, y sin ánimo de eludir responsabilidades, una empresa de montaje en demasiadas ocasiones se encuentra condicionada tanto por la fabricación como por el envío del material. Para los que no estén muy al corriente de cómo funciona la solicitud de fabricación, esta suele ser de la siguiente manera:

La empresa de montaje solicita en la fase de presupuesto a su cliente precio y fecha de fabricación al fabricante ya que estos 2 aspectos son esenciales para poder dar la opción correcta. Si la empresa montadora hace una comparativa y se decanta por un determinado fabricante porque su fecha de fabricación se adapta con lo que le pide su cliente para realizar los trabajos, con lo que no puede encontrarse una vez ha cerrado el trato y ha pasado el pedido de confirmación, es que el fabricante se desmarque diciendo que ha cambiado sus fechas de producción, por lo que la fabricación del pedido se retrasa. Además, este primer retraso suele ir acompañado de otros más en las siguientes semanas que contradicen los motivos que habían argumentado anteriormente.

Pero ahí no acaban las posibles incidencias con el material. El envío de la mercancía muchas veces cobra tintes surrealistas. El fabricante, una vez tiene el pedido preparado en sus instalaciones, lo envía a través de un transportista al lugar acordado. Eso sí, la fecha de entrega se suele “medioconfirmar” sólo el día antes. Eso sí sin hora aproximada, sino que el transportista llamará “cuando esté llegando”. Eso sí, es bastante posible que ese día tampoco aparezca el pedido pero “al día siguiente estará allí a primera hora porque el camionero habrá hecho noche allí”.

Al día siguiente, después de varias llamadas al fabricante (no siempre te proporcionan el teléfono del transportista) para ver qué pasa ya que llevas esperando la recepción varias horas, a las 12 de la mañana (si es verdad que ha dormido aquí, ¿a qué hora se levanta entonces?)te llama el propio camionero (¡por fin!) preguntando que “por donde queda la obra (o el almacén) en cuestión”. Y es cuando te preguntas cómo puede ser que un profesional del transporte no disponga todavía de gps o, al menos, no se haya preparado la ruta.

De verdad, todo esto contado aquí de manera anecdótica son hechos reales. Una empresa sólo puede ser tan buena como  su eslabón más débil y con esto no quiero decir que los fabricantes sean en nuestro caso nuestro eslabón más débil, sino más bien que son un eslabón imprescindible. Por lo tanto, si como compañeros de viaje queremos hacer bueno a nuestro sector, no podemos trasladarnos nuestros problemas unos a otros. Seguro que la fabricación y envío tiene su propia problemática pero hay situaciones que, con un poco de voluntad, se pueden claramente mejorar. Porque en un mercado tan competitivo el mínimo detalle suele marcar la diferencia.

Antonio Bautista

Gerente de INDAFER

Categoría: Procesos y métodos
Puedes seguir los comentarios de esta entrada con un gestor RSS 2.0.
Puedes dejar un comentario, o realizar un trackback desde tu propia página.
Deja un comentario

XHTML: Se pueden usar las siguientes etiquetas: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>