La pendiente para el panel sandwich y chapa perfilada

Para las cubiertas inclinadas. El código técnico de la edificación CTE, nos establece las pendientes mínimas que han de tener los diferentes elementos de cobertura.

foto1¿Qué relación existe entre la inclinación de la cubierta y el elemento de cobertura?

A la hora de resolver un tejado, podemos elegir entre multitud de elementos de cobertura diferentes, pero todos ellos tendrán dos aspectos comunes a resolver en obra:

1. Su solape longitudinal. Es decir, la unión entre las diferentes piezas en el plano paralelo al sentido de evacuación de las aguas.

2. Su solape transversal. Es decir, la unión entre las diferentes piezas en el plano transversal al sentido de evacuación de las aguas.

Veamos uno a uno los diferentes elementos de cobertura.

1. Panel sandwich de cubierta

En este caso, la mayoría de los fabricantes nos recomiendan una pendiente mínima del 5%.

Sin embargo, ésta pendiente mínima sería solo recomendable para cubiertas en las que el panel se dispone de una sola pieza desde cumbrera a canalón. Ya que si nos encontramos con un solape transversal entre diferentes paneles, la pendiente mínima recomendable sería del 10%.

foto2

 

Como se ve en la figura adjunta, el solape transversal entre paneles sandwich, se resuelve “in situ” mediante el corte y limpieza del núcleo aislante del panel y el sellado de la chapa superior. Si este detalle se realiza en pendientes pequeñas, al no ser suficiente la escorrentía de la cubierta, es muy probable que aparezcan las temidas filtraciones de agua.

Pero si este sellado se realiza correctamente, ¿por qué da problemas este solape con poca pendiente?, ¿qué diferencia hay entre el solape de dos chapas de un canalón donde prácticamente no hay pendiente?

Muy sencillo, por el espesor de las chapas que utilizan los fabricantes de los paneles. Sin pretender ser esto una crítica al material que usan, sí es una puntualización de los condicionantes que implica el uso de espesor de chapa escasos.

Al utilizar espesores entre los 0,3 mm habituales y los 0,5 mm como máximo, cuando limpiamos el aislante del panel, se queda una chapa de este espesor, de una longitud de 20 cms y un ancho de 1 metro. Imaginemos la inercia mecánica que tiene este elemento. Imaginemos pues su estabilidad cuando la fijamos mediante tornillería al panel inferior e imaginemos la continuidad que se le puede otorgar al cordón del sellante que se utilice. Este es el problema de este tipo de encuentros. La ausencia de planimetría real implica una resolución en obra muy compleja y muy comprometida con pendientes pequeñas.

Además, en la resolución de este punto, se está realizando un claro puente térmico en la cubierta, con lo que en zonas de humedad relativa alta, es muy probable que aparezcan problemas de condensaciones.

¿Cuál es la longitud de panel máxima?

Depende del transporte. Los fabricantes realizan la fabricación en líneas continuas, siendo la limitación la que se pueda transportar hasta la obra.

Además de esta limitación, se debe de añadir otra, que es su manipulación en obra. Los paneles de poliuretano a más de 15 metros convierten en materiales muy pesados y por tanto se dificulta mucho tanto su acceso como su manejo en cubiertas, aumentando muchísimo las posibilidades de quedar en mal estado. Esta problemática se agudiza en los paneles de lana de roca, donde las longitudes máximas no deben ser superior a los 7 metros.

Obviamente, todo esto es salvable, utilizando medios auxiliares específicos para la manipulación de cada uno de los paneles en cubierta, lo cual se traduce en un aumento considerable en el precio final del montaje.

En cuanto al solape longitudinal. Los fabricantes lo resuelven mediante un sistema de “aguas fuera” con una altura con respecto a la cota inferior de entre 4 y 5 cms. Esta altura, garantiza que con una pendiente del 5%, la escorrentía sea la suficiente como para que el agua se evacua hacia la canal, antes de que suba el nivel sobrepasando la unión longitudinal entre paneles.

En el caso de que el agua pase por encima del solape longitudinal, la entrada de agua será casi segura. Por lo tanto, en zonas especialmente expuestas a la caída de gran cantidad de nieve, es muy recomendable tener pendientes más altas del 10%, para evitar una acumulación de nieve mayor a los 4 centímetros de altura que solemos tener entre paneles.

2. Chapa perfilada

De nuevo, los fabricantes recomiendan una pendiente mínima del 5%.

Aquí, no tenemos la limitación del solape transversal, siempre que se respete el solape mínimo a realizar entre las dos chapas, no por la limitación de la escorrentía, que sigue teniendo la misma problemática, si no por la facilidad de ejecución, ya que no depende tanto de una correcta ejecución, si no simplemente de realizar un “monte” adecuado entre ambas chapas

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Al tener una inercia mecánica mayor, debido a que las chapas tienen trapecios a distancias no superiores a los 200 mm, y utilizar un espesor mínimo habitual de 0,6 mm, obtenemos una planimetría mucho mayor que la de un panel sandwich, por lo que el solape transversal se suele realizar incluso sin utilizar sellantes. Este es el ejemplo de que este solape es perfectamente realizable incluso con una pendiente del 5%.

Obviamente, si nos encontramos en una cubierta especialmente expuesta a ciertos vientos dominantes, sería recomendable diseñar pendientes mayores.

También es aplicable la misma limitación en zonas de nieve.

Con respecto al puente térmico. En la chapa perfilada es más sencillo evitarlo, ya que el aislamiento que se colocaría por debajo puede ser de 12 Kg/m3, siendo bastante sencillo garantizar la continuidad del aislante, solapando adecuadamente los rollos de aislamiento

fotot4Alguna limitación con respecto a la pendiente de la cubierta podemos encontrar con el solape longitudinal de las chapas perfiladas, ya que aquí, existe mayor catálogo de tipo de trapecios u ondas. A mayor altura de onda, menor será la pendiente mínima necesaria (no bajando nunca del 5% recomendable). Por ejemplo, en las chapas con altura de onda 18 mm como la minionda, es muy recomendable aumentar la pendiente hasta el 10% , ya que de otra forma sería necesario solapar dos ondas para evitar la entrada de agua.

Otra limitación de las ondas de poca altura, sería la menor inercia mecánica del conjunto de la cubierta, pudiendo aparecer ausencia de planimetría entre los diferentes encuentros o quiebros que puedan impedir la fácil evacuación del agua.

 

 

 

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